Por una prevención y diagnóstico a tiempo del cáncer infantil

El cáncer es una enfermedad que se puede originar en cualquier parte del cuerpo. Comienza cuando las células crecen descontroladamente sobrepasando a las células normales, lo cual dificulta que el cuerpo funcione de manera adecuada.

 

Solamente un 5% del cáncer infantil es genético.

 

El doctor Luis Fernández, oncólogo pediatra y subdirector de la consulta externa del Hospital de Especialidades Pediátricas “Omar Torrijos Herrera”(HEPOTH) de la Caja de Seguro Social (CSS) recomienda que los padres de familia estén alerta en lo que podrían ser señales de que el paciente pediátrico podría estar desarrollando esta morbilidad.

 

El especialista recomienda la revisión periódica del niño. Que el padre o la madre revise al niño en busca de descoloración, granos o nuevo lunares en la piel, protuberancias en el abdomen o sangrados inusuales.

 

El galeno señala que algunas señales también incluyen fiebre, pérdida de peso y apetito, palidez, fatiga, sangrados o moretones de fácil aparición, persistentes e inexplicables. Bultos en abdomen, pelvis, cuello y cabeza, extremidades, testículos, ganglios. Dolor en huesos, articulaciones, espalda y fracturas fáciles.

 

Muchos síntomas se parecen a enfermedades comunes como gripe, congestiones o dolores estomacales y los padres de familia tienden a obviarlos creyendo que es algo pasajero. Por ello se le exhorta a la población a que si el tratamiento casero no está funcionando luego de una semana, lo lleve al pediatra o médico general.

 

El doctor Fernández explicó que los principales casos de cáncer infantil lo ocupan la leucemia y los linfomas, mientras que los tumores renales y cerebrales ocupan la tercera y cuarta posición. Recalca que en los últimos años se han incrementado los casos de cáncer en tejido blando o sarcoma.

 

Aunque las causas del cáncer infantil no están del todo claras, existen algunas recomendaciones para prevenirlo:

 

  • Adoptar un estilo de vida sano para mantener y disfrutar de una buena salud. Evitar ambientes cargados de humo y contaminación.
  • Comer frutas y verduras todos los días. Están cargadas de vitaminas, antioxidantes y fibra para prolongar la buena salud de las células.
  • Evitar el sobrepeso, comidas chatarras, bebidas azucaradas (sodas) y productos demasiado procesados.
  • Usar bloqueador solar al ir a lugares abiertos como la playa o el campo.
  • Tener las vacunas al día.

El cáncer se puede evitar con un diagnóstico a tiempo. Por ello recalca que es de suma importancia educar a la población asegurada sobre el tema, puesto que así los padres estarán mejor informados.

 

De igual forma establece que es importante que se tomen en cuenta las citas médicas y la atención primaria de salud, de esta forma los pacientes infantiles en desarrollo podrán ser diagnosticados a tiempo y el tratamiento será más efectivo.

 

Nota y fotos: Alberto Velarde