La importancia de los controles ginecológicos para la salud femenina

El control ginecológico es fundamental para la prevención de diversas patologías en las mujeres, especialmente aquellas relacionadas con el cuello uterino y las mamas. Estos exámenes permiten detectar de manera temprana enfermedades que, si no se tratan a tiempo, pueden generar complicaciones graves, advirtió, la enfermera obstetra Viviana Campos, coordinadora del Programa Materno Infantil de la Caja del Seguro Social en Veraguas.

Entre las pruebas más relevantes se encuentran el Papanicolaou, el examen clínico de la mama, autoexamen mamario, ultrasonido y mamografía, así como otras evaluaciones ginecológicas que permiten identificar posibles afecciones.

Papanicolaou: clave para la detección de cáncer cervicouterino
El Papanicolaou es un examen esencial para detectar anormalidades en el cuello uterino, tales como células precancerosas o cáncer. Se recomienda que todas las mujeres comiencen a realizarse este examen a los 21 años, o antes si han iniciado su vida sexual, y se repita cada dos años. Aunque no existe consenso mundial sobre la edad exacta para suspender esta prueba, se sugiere continuar hasta los 70 años, siempre que se hayan obtenido tres resultados negativos en los últimos diez años, con el más reciente en los últimos tres años, destacó la enfermera obstetra.

En caso de que los resultados indiquen alguna patología, se iniciará un tratamiento adecuado, y el Papanicolaou se repetirá cada seis meses, pasando a realizarse anualmente dependiendo de la evolución del caso. En situaciones más complejas, se puede requerir una colposcopia para un diagnóstico más detallado.

Exámenes de mama: detectando el cáncer a tiempo

Además del Papanicolaou, es crucial realizar exámenes periódicos para detectar el cáncer de mama. Existen varias pruebas para ello: el examen clínico de la mama, el autoexamen mamario, el ultrasonido y la mamografía.

La señora Rosa Rodríguez se atiende en la Policlínica Dr. Horacio Díaz Gómez, como parte de sus controles de salud se realizó la mamografía y en esa exploración le fueron halladas unas anomalías, por lo que se le practicó una biopsia, que permitió que le fuera diagnosticado con tiempo el cáncer de mama, manifestó, la Dra. Florencia de La Rosa, de la Clínica de Mama de esta instalación.

Para la campaña del mes de octubre, la policlínica les realizó biopsias a 1668 pacientes; de las cuales, 57 fueron de mama; de ese grupo, 13 mujeres resultaron positivas con cáncer, mencionó la doctora de la Rosa.

El examen clínico de la mama lo realiza un médico o profesional de la salud, quien busca masas o alteraciones en los tejidos mamarios. Por su parte, la mujer se realiza en casa el autoexamen, para identificar posibles cambios o problemas. El ultrasonido mamario utiliza ondas sonoras para crear imágenes de los senos y detectar anomalías, mientras que la mamografía es la técnica más común, que emplea rayos X de baja dosis para obtener imágenes detalladas, indicó la enfermera Campos.

Se recomienda que las mujeres se realicen una mamografía cada dos años a partir de los 40, hasta los 74 años. Sin embargo, en aquellas con antecedentes familiares de cáncer de mama o factores de riesgo, se debe iniciar el control diez años antes de la edad en que apareció el cáncer en su familiar. Las mujeres con prótesis mamarias deben someterse a estudios especiales, ya que estos dispositivos pueden dificultar tanto el examen clínico como la mamografía.

La importancia de acudir anualmente al ginecólogo

 El control ginecológico no solo incluye las pruebas para detectar cáncer cervicouterino y de mama, sino también exámenes generales que permiten identificar otras patologías ginecológicas. Es fundamental que las mujeres acudan al ginecólogo al menos una vez al año para realizar un examen físico y visual. Este control permite detectar infecciones genitales, como los condilomas o secreciones anormales que a menudo están relacionadas con enfermedades de transmisión sexual. También, es común que se identifiquen patologías como el prolapso de órganos, que ocurre cuando los tejidos que sostienen la vejiga o la pared vaginal se debilitan, causando que estos órganos desciendan en el canal vaginal, reveló la obstetra de materno infantil.

Otra afección frecuente es el prolapso uterino, que es el descenso del útero a través de la vagina, y que generalmente ocurre por los partos vaginales, el envejecimiento o la falta de estrógeno. Las mujeres que padecen esta condición suelen manifestar presión en la pelvis y la sensación de un bulto que sobresale de la vagina.

La prevención es la clave

A menudo, las pacientes acuden al ginecólogo cuando ya han experimentado los síntomas de estas afecciones durante un tiempo, pero por miedo o vergüenza, retrasan la consulta. Esto puede hacer que el tratamiento sea más largo y complicado. Por ello, los profesionales de la salud insisten en la importancia de asistir a los controles anuales, incluso si no se presentan síntomas evidentes. Detectar estas patologías a tiempo aumenta las posibilidades de éxito en el tratamiento y permite una recuperación más rápida.

Las visitas regulares al ginecólogo y la realización de exámenes preventivos son fundamentales para mantener la salud ginecológica y detectar a tiempo posibles enfermedades. Las mujeres deben tomar conciencia de la importancia de estos controles y acudir al médico sin temor, ya que la prevención es siempre el mejor camino hacia la salud, concluyó la coordinadora del Programa Materno Infantil de la CSS.

Reportaje y fotos: Marcela Cuevas