Pacientes con ictus pueden llevar una vida plena mediante cuidados y apoyos

La detección rápida de síntomas de ictus puede reducir las consecuencias.

El Día Mundial del Ictus se conmemora el 29 de octubre de cada año.

Esta es considerada, una de las causas principales de muerte entre las personas mayores de 60 años, y la quinta entre personas de edades comprendidas entre los 15 y 59 años.

La Dra. Judith Casis, médico especialista de Medicina Familiar que labora en la Policlínica “Dr. José Joaquín Vallarino Z.”, ubicada en Juan Díaz, señaló que este padecimiento tiene varias sintomatologías, pero también es importante saber cómo prevenirla.

Expresó la especialista, que el Ictus por definición es la perdida súbita del flujo sanguíneo cerebral, donde el cerebro por un momento determinado deja de recibir el flujo de sangre y las neuronas de esa área cerebral mueren o se deterioran, lo que lleva a la aparición de ciertos síntomas neurológicos en el paciente.

También es conocida como Accidente Cerebro Vascular (ACV), embolia o trombosis, se hace más frecuente a partir de los 55 años y su riesgo aumenta proporcionalmente con la edad, mientras que sus consecuencias pueden acarrear secuelas que acaben en discapacidades o incluso, la muerte.

El riesgo de padecerla aumenta de manera notable a partir de los 65 años; aun así esto puede ocurrir en cualquier edad, incluso el 0.5% de todos los casos, ocurren en personas menores de 20 años.

Tipos de Ictus

Existen varios tipos de Ictus, dependiendo cuál fue la causa, si esa alteración del flujo sanguíneo fue debido a un trombo o algún coágulo que tapo una arteria  a nivel cerebral o si fue debido a una hemorragia, ya sea un vaso sanguíneo que estaba anormal, alguna aneurisma o algún vaso sanguíneo que tuvo una ruptura ya sea por presiones arteriales muy elevadas, que pueden ocurrir en algunos pacientes con hemorragias cerebrales y se pierde este flujo sanguíneo a nivel del cerebro, según la naturaleza de la lesión encefálica se distinguen dos grandes tipos de Ictus:

Ictus isquémico o infarto cerebral:

Ocurre cuando una arteria queda obstruida, normalmente por un coagulo de sangre o trombo, donde se limita de forma parcial o total el flujo sanguíneo,  disminuyendo la cantidad de oxigeno que llega al cerebro.

Ictus Hemorrágico:

Es el menos frecuente, entre un 10 y el 15% de los casos, el cual se produce al romperse un vaso sanguíneo (vena o arteria) derivando en una hemorragia dentro del cerebro, provocando que el oxigeno deje de llegar al cerebro, por lo que las células nerviosas dejan de funcionar y mueren en pocos minutos.

La Dra. Casis indicó que otra causa importante es la fibrilación auricular, que es el tipo de arritmia más frecuente y afecta a más de miles de personas, suponiendo un gran problema de salud y aumentando el riesgo de sufrir episodios cardiacos.

Síntomas del Ictus

En la mayoría de los casos, es una enfermedad que se desarrolla muy rápido, causando una lesión cerebral en pocos minutos, con menos frecuencia, los síntomas de la enfermedad van incrementando con el paso del tiempo.

Dependiendo del lado del cerebro que quede afectada, se producirán diferentes síntomas:

*Hormigueo o debilidad muscular en la cara, brazo o una pierna especialmente un lado del cuerpo.

*Dificultad para hablar, leer o entender a los que hablan.

*Distorsión de la visión en uno de los ojos.

*Dolor de cabeza intenso.

*Perdida de equilibrio y de coordinación.

*Pérdida de fuerza en la cara, brazo o pierna, especialmente si es en un solo lado del cuerpo.

*Confusión o problemas en el habla o en la comprensión de lo que le dicen a la persona.

*Pérdida de visión en uno o ambos ojos.

*Dificultad para caminar, mareos, pérdida del equilibrio o de la coordinación.

*Dolor de cabeza fuerte,  sin causa conocida.

*Dificultad  para tragar o un trastorno de la sensibilidad de inicio brusco.

Explicó la especialista que los síntomas más frecuentes son los trastornos del habla, y que no puede articular palabras, pierde el conocimiento, habilidad para mover alguna parte del cuerpo dependiendo del área que fue afectada, puede haber parálisis total de las extremidades, dependiendo de qué área fue dañada o de una pérdida total del lenguaje, o en casos muchos más graves, un paciente puede caer en un paro cardiorespiratorio, dependiendo de los sitios que fueron afectados a nivel cerebral.

Como prevenirlo

La prevención es un factor determinante en el desarrollo de esta enfermedad y mantener un buen estado de salud es primordial, es por ello que la doctora Casis aconseja:

  • Controlar la presión arterial (hipertensión).
  • Reducir la ingesta de colesterol y grasas saturadas en la dieta ya que se reduce potencialmente la acumulación en las arterias.
  • Dejar de fumar, si se es fumador.
  • Controlar la diabetes: mantener unos niveles de glucosa en sangre adecuados.
  • Mantener un peso saludable, ya que el sobrepeso es uno de los principales factores de riesgo.
  • Seguir una dieta rica en frutas y verduras; 5 o más porciones diarias de fruta y/o verdura.
  • Hacer ejercicio de forma regular: el ejercicio aeróbico reduce el riesgo de accidente cerebro vascular.
  • Reducir el consumo de alcohol.

Cifras

Los datos apuntan a que 80 millones de personas en todo el mundo han sobrevivido al ictus y, entre ellas, más de 50 millones sufren una discapacidad irreparable, para muchos, la vida después del ictus no será del todo la misma pero, con los cuidados y apoyos adecuados, es posible llevar una vida plena.

Tratamiento

Estos son algunos  tratamientos que se dispensan a pacientes que han sufrido un ataque de ictus.

  • Farmacológico: se aplican fármacos fibrinolíticos (rt-PA) por vía venosa y, a veces, arterial.
  • Si el ictus es hemorrágico, el tratamiento adecuado es la embolización del aneurisma con colis, sustancias que taponan las arterias dañadas e impiden que vuelva a romperse.

Recomendaciones alimentarias

La alimentación y la hidratación son importantes para mantener una buena calidad de vida y evitar recaídas, tiene que ser equilibrada con aporte calórico y proteico suficiente.

Sin embargo, es necesario advertir que  tras sufrir un ictus, el paciente puede presentar dificultades al tragar o masticar por lo que es recomendable triturar los alimentos.

En este caso, es muy importante la hidratación (entre un litro y medio a dos de agua), incluso puede ser necesaria la administración de una sonda nasogástrica como alternativa a la alimentación cuando el paciente es incapaz de tragar o se atraganta fácilmente con los líquidos.

Nota / Fotos: Melisa E. Arjona