Terapia fina motriz, arte de colorear utilizado como nuevo medio antidepresivo

La terapia fina motriz es el arte de colorear, la cual consiste en facilitar dibujos ya confeccionados junto con sus crayones, para que los pacientes descarguen sus emociones por medio de trazos.

 

“Esta terapia es para brindar una nueva  alternativa de desahogo al paciente que ha dado positivo por la COVID-19, y se encuentran recluidos en hoteles”, así  lo manifestó la licenciada Ariel González, trabajadora social de la Policlínica “Don Alejandro de la Guardia, Hijo”  de la Caja de Seguro Social.

 

Canalizar todo tipo de sentimientos como el  miedo, frustración, impotencia debilidad e inseguridad, entre muchos otros, es el objetivo de esta nueva forma terapéutica  que se está implementando en pacientes de COVID-19.

 

Esta nueva fórmula antidepresiva no mantiene estudios científicamente comprobados, pero ha dado resultados efectivos a los pacientes que han dado positivos por COVID-19 y se deben mantener confinados en los hoteles.

 

Se diseñan láminas para ayudar a que el paciente alcance la relajación a través de adornar distintos temas y motivos como mándalas, escenas acuáticas, modelos geométricos, también motivos de flora y de fauna.

 

Al momento de que un paciente ingresa al hotel  se le realiza una entrevista y se hace la evaluación social, se observa al paciente con alto grado de  tensión y emociones encontradas, dentro de esta consulta aflora todo lo que son sus sentimientos, afectación por el virus, la separación de la familia, muchos de ellos con contratos suspendidos y el nivel de responsabilidad que trae cada uno de ellos para con su familia.

 

Al final de esta entrevista o evaluación social, en la que se hace la exploración y se determina el nivel de ansiedad que tiene el paciente, se procede a ofrecerle la terapia del arte de colorear.

 

“Algunas  de las estrategias de esta terapia es darle solo lápices de crayones ya que son mucho más manejables y no necesitan detenerse para sacarles punta, llevan una continuidad, también menciona que solo se les brindan tres colores para que deban esforzarse y hacer las combinaciones para lograr diversos tonos agradables a su vista” informo la licenciada González.

 

Luego de darles los dibujos para que los coloreen, los pacientes envían por el celular los trabajos ya terminados, las trabajadoras sociales saben del avance del paciente en cuanto a su nivel de estrés por la calidad de trazos que han hecho, ya que van bajando la intensidad y la fuerza con la que pintan, se van atenuando hasta los colores.

 

Este es un proyecto que está destinado para la salud de adulto pero se está adecuando para los pacientes de COVID-19 que se encuentran recluidos en los hoteles, ya se tiene un esbozo para la introducción del proyecto, pero lo que se ha trabajado hasta el momento ha dado resultados positivos y efectivos,  concluyó González

 

Nota de prensa: Giovanna Rodríguez Cáceres